Un audiovisual en el que Rubens Barbery identificó siete maravillas naturales del departamento fue la motivación para sondear entre artistas y pensadores, sus propias propuestas. Seguro que las “maravillas” son más.

Si hay algo que el cruceño ha hecho siempre es valorarse y alimentar su autoestima con el sentimiento de apego a sus orígenes, a su historia, a su cultura, patrimonio y naturaleza.

Esta identidad fortalecida se evidencia en la palabra de siete consultados que, a su vez, proponen “Siete Maravillas de Santa Cruz” según su percepción, gusto y vivencias. Las listas citadas en páginas siguientes son subjetivas, sí. Pero también son un referente de lo que ama el cruceño en su entorno, lo que maravilla al nativo y al que llega a quedarse o está de paso.

Las coincidencias son muchas y resaltan. El Parque “Noel Kempff”, las Misiones de Chiquitos y El Fuerte de Samaipata surgen entre lo más preciado, no por nada tienen el rango de Patrimonio Cultural de la Humanidad, según la declaratoria de la Unesco.

La Catedral por su valor arquitectónico, pero también como ícono de la ciudad, junto al conservado Casco Viejo son objeto de admiración. Ni qué se diga de los ritmos músicales típicos y de la festividad del Carnaval en el que el cruceño expresa a sus anchas su alegría y su espíritu sociable por naturaleza.

Escenarios naturales dueños de una majestuosidad sin igual como el Parque Amboró, las Orquídeas de las serranías chiquitanas, el Valle de Tucavaca, el Pantanal, las pozas de Aguas Calientes, las Lomas de Arena, los ríos Pauserna y Parapetí, son otros escenarios de ensueño y potenciales paseos turísticos que diversifican el emprendimiento productivo.

Rubens Barbery, quien planteó la idea de las “siete maravillas” y sus elecciones en el ámbito del patrimonio natural en un audiovisual hecho para un concurso del Rotary Club Santa Cruz, sabe que siete no alcanzan. Además cita el Bosque de los Helechos Gigantes, “verdaderos fósiles vivientes. Un lugar especial para la interpretación turística del Bosque Helecho, su conservación, la provisión de agua y su cercanía al Parque Nacional Amboró”, explica.

Pero además menciona la música barroca americana “contenida en el Archivo Misional de Chiquitos, el más grande (además ya restaurado) de música barroca encontrada en América, con piezas únicas (muchas anónimas) compuesta por nativos”. A esta mención se une la de Luis Fernando Suárez, presidente del Motoclub Santa Cruz, cuando cita a la Orquesta de Urubichá. El poeta y narrador Róger Otero justifica también el porqué de la comida típica, “variada y apetitosa”. La historiadora Paula Peña enfatiza en la alegría cruceña. “Esa forma de ser y de ver el mundo alegremente le ha permitido a los cruceños enfrentar adversidades y triunfos de una manera más llevadera”.

Rubens Barbery/gestor cultural

“El Parque Amboró, con sus accidentes geográficos de 300 a los 3.500 msnm. Las serranías chiquitanas: cerros Chochis y Bamba, éste en Concepción, área protegida El Encanto donde nacen orquídeas nativas. El Valle de Tucavaca, el Parque ‘Noel Kempff’, el Pantanal boliviano, el Jardín de las cactáceas, en los valles y el chaco. Y los Bañados del Izozog y el Río Parapet

Luis Fernando Suárez/empresario

“Patrimonios naturales como las Cataratas de Caparuch en el  Parque ‘Noel Kempff Mercado’. Asimismo, Aguas Calientes en la región de Santiago de Chiquitos. Las Lomas de Arena del Palmar, muy cerca de la capital cruceña. Las Misiones  Jesuíticas, las ruinas del Fuerte de Samaipata. Los cajones del Río Grande. Finalmente la Catedral, Basílica Menor de San Lorenzo”.

Paula Peña/historiadora

“Samaipata,la única piedra tallada del continente. Las pinturas de arte rupestre muestran lo avanzado de las culturas prehispánicas en este lado del país. Los pueblos-misiones de Chiquitos, experiencias evangelizadoras y gestación de la cultura, la chiquitana. La Catedral. Las cataratas del río Pauserna. El valle de Tucavaca, riqueza ecológica y la alegría cruceña”.

Víctor Hugo Limpias/arquitecto

“La Catedral, edificio monumental, original por su atrio flanqueado por dos torres, solución única en Latinoamérica. Los templos jesuíticos de la Chiquitania, arquitectura maderera. El Casco Viejo, tiene 200 construcciones del siglo XIX. El Fuerte de Samaipata. El Parque Noel Kempff. El carnaval, espacio de cohesión social. La música: taquirari, chovena y carnaval”.

Róger Otero/escritor

“El camba por su calidad humana. La literatura oral, identidad del cruceño. Los parques naturales Amboró y Noel Kempff, por la gran riqueza de plantas y animales. Las Misiones Jesuíticas, museo viviente perpetuado en la belleza arquitectónica. El valle, tallado con el cincel del tiempo y el martillo de la vida, logró obras excelsas como El Fuerte. El Carnaval y comidas típicas”.

Tomás Bascopé/director de cine

“Las iglesias chiquitanas por su belleza y la historia que representan. El Pantanal, riqueza de fauna y flora. El Mutún es progreso para toda una región. El Fuerte de Samaipata, límite cultural que nos divide y unen con la región andina. Parque Amboró, pulmón del mundo. Ver los anillos de la ciudad de Santa Cruz desde el cielo en la noche, es único. La gente amable de pueblo”.

Yovinca Arredondo/actriz

“El Festival de Teatro. El suspiro del Mercado Nuevo, quien no prueba jamás sabrá de un buen dulce. El Parque “Noel Kempff”, cielo terrenal. El majadito de pato. El burriño, poza de Aguas Calientes en Roboré, un espejo de agua. La Plaza Principal, sentarse ahí y tomar un cafecito es decir ¡qué bella es Santa Cruz! Las caídas de agua de Cuevas en Samaipata”.

Fuente: El Nuevo Día.