Como respuesta a mi post «Hay Días» recibí un escrito de Benedetti que con su forma magistral de expresar la vida y el desgano como parte de ella, me hizo recordar el día no recordable. Me sentí identificado con las palabras del maestro. Dice así:

Hay días en que siento una desgana
de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse
y me hallo solidariamente cretino
apto para que en mí vacilen los rencores
y nada me parezca un aceptable augurio.

Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera a aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo indócil personal a mis órdenes.

Hay días que ni siquiera son oscuros
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno
bah tal vez no hace tanto que salía la luna
limpia como después de jabón perfumado
y aquello si era auténtica melancolía
y no este malsano, dulce aburrimiento.

Bueno, esta balada sólo es para avisarte
que en esos pocos días no me tomes en cuenta.

Una respuesta

  1. Las palabras de un poeta…

    Después que cerré mis palabras
    Para abrir mis ojos,
    Descubrí que las palabras de un poeta
    Son como los trucos de un mago;
    Se pierde la magia
    Si se conocen los secretos.

    Pero como dice Neruda
    Que triste es ser comprendido
    Sólo por tu amada.
    Pero más triste es escribirle al olvido.

    Ser comprendido por tu amada
    Al menos, te brinda una sonrisa.
    Y el olvido te recuerda que sino fuera por ella
    Las palabras sólo fueran, palabras de un poeta.

    Por eso ya no le escribo al olvido, sino a mi amada.
    Prefiero su sonrisa
    A escribir y ser incomprendido.
    O peor, ser comprendido sólo para el olvido.

    JUAN CARLOS DE ABREU

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