…los nuevos intereses del canal no son compatibles con el ejercicio de la libertad de crí­tica; requieren acrobacias polí­ticas, que no son de mi incumbencia…!

Querido Hermano,

He demorado un poco en escribirte. No hubo descuido o dejadez, simplemente prudencia para poder medir mis palabras, que por momentos tienden a salir con violencia frente al !humano, demasiado humano!, sentimiento de repulsión ante la inconsciencia.

Inconsciencia de aquel que por voluntad propia asumiste como tu hermano de infancia.

Inconsciencia frente al sometimiento de la tan mentada libertad de expresión al poder polí­tico de turno.

Inconsciencia desequilibrada del interés económico que se sobrepone a la ética.

Inconsciencia social y silenciosa frente al lento deterioro de los valores democráticos y universales que tan bien sabes defender.

No será la primera ni la última vez que incomodas a intereses polí­ticos y económicos. Es el precio que debes pagar frente a la tranquilidad de tu conciencia y a la responsabilidad con la sociedad. Conociendote, no esperaba otra cosa.

En perjuicio de tus propios intereses, una vez más demostraste que la ética se practica, no se discursea.

Hoy más que nunca, me siento orgulloso de ser tu hermano, de nacimiento y por voluntad propia.

Madrid, 4 de Noviembre de 2007

6 respuestas

  1. Roberto Barbery ya no cabí­a en la pantalla chica porque su formación, su capacidad y sus principios precisan escenarios más grandes, en otros paisajes y escenarios mucho más amplios. Se cierra un ciclo habiendo renovado la fe y el compromiso consigo mismo, desde la coherencia y la dignidad.
    En un plano personal, si Barbery fue capaz de sembrar afecto y solidaridad como para cosechar el respeto y el cariño de un hermano de nacimiento y por voluntad propia en los términos que expresa esta carta, hace rato que ganó la partida al resto del mundo…
    Por otro lado, considero que nada ni nadie tiene la fuerza ni el derecho de ensombrecer vidas propias o ajenas. Mucho menos cuando se tiene tanto, en todo sentido.
    ¡Muchí­sima suerte en la nueva etapa que ya se vislumbra y promete!

  2. Némesis de la idiotez, Roberto ha demostrado reiteradamente que no admite tutelajes ni mandatos sacrosantos. Rememorando a José Marí­a Vargas Vila, Él prefiere continuar viviendo como librepensador antes que tolerar eventuales castraciones.

  3. No importa el escenario. Lo importante es la causa por la que se lucha. Atacándote sólo te hacen más fuerte. Tratando de silenciar tu voz… sólo logran extender tu mensaje.

  4. QUE PENA, es una perdida para muchos, esto esta cada vez peor!!
    «a mi no me digan nada, yo no vote por el MAS»…

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