Aprovecho el Día de San Valentín para compartir este poema de Jorge Luis Borges.

Antelación del amor

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado en la vigilia de mis ávidos brazos.

Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera
quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo sin el amor, sin mí.

2 respuestas

  1. San Valentín…una fecha cargada de subjetividad. Comercial para los vendedores de accesorios o macanas sentimentales, romántica para quienes tienen la dicha de estar acompañados, o indiferente para los corazones solitarios – frustrados por no encontrar su alma gemela, o disfrutando de uno mismo. Yo soy un corazón solitario, quizás no tengo un alma gemela, pero me tengo a mí.

  2. Como dice Silvana, San Valentín se proyecta como una fiesta comercial más a lo largo del año, por otro lado… es bueno tener por lo menos un día para darse cuenta de que tan indefinible es la palabra amor.

    Saludos =)

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