El Presidente Morales ha movilizado a campesinos de todo el País afines a su partido político hacia la Ciudad de Sucre. La intención es demostrar su poderío y su respaldo popular en una Ciudad convulsionada por protestas antigubernamentales.

Hoy, el grupo irregular de choque que respalda el gobierno, denominado Ponchos Rojos, agredieron la casa de la Alcaldesa de Sucre, la Sra. Aidee Nava. En su hogar estaban sus dos hijas.

¿Qué puede justificar esta agresión? ¿Qué responsabilidad tiene el Gobierno Nacional del Presidente Morales frente a la agresión cobarde al hogar de una ciudadana que hace uso de su derecho democrático a disentir? ¿Esto acaso no es un amedrentamiento estatal? ¿Si fuera en Santa Cruz, no sería tildado como una acción del fascismo, de la oligarquía que quiere derrocar al Presidente Morales? ¿Cual será el calificativo que utilizará el Gobierno del Presidente Morales? ¿Acaso no se advirtió del peligro que significa tener a grupos masivos de civiles marchando en un escenario ya conflictivo? ¿No se aprendió nada de los heridos y muerto de Cochabamba?

Así como no se puede avalar la cobardía de la «Unión Juvenil Cruceñista», no creo que exista justificación valida frente a este atropello que al menos debemos considerar es responsabilidad del Gobierno del Presidente Morales.

Señor Presidente QUEREMOS PAZ PARA BOLIVIA.

6 respuestas

  1. Bienvenido al verdadero rol de la democracia. Me refiero al artículo. Pienso, luego existo. En ese afán nos vemos todos ojalá con la misma convicción. Con afecto.

  2. Sería importante que Sachha llorenti, otrora defesor de los derechos humanos, hoy el más servil de los funcionarios publicos, diga o haga algo al respecto. Es inaudito que en una sociedad donde existe democracia, los Ponchos Rojos hagan de las suyas en las narices de un gobierno que se jacta de contar con el apoyo de una mayoría hoy atropellada en sus derechos fundamentales.
    Me gustaria tambien escuchar la opinión del constituyente Chato Prada que en una entrevista en Fisuras (Roberto Barbery) nos la charló de principio a fin. Es hora de poner fin a la iiresponsabilidad de los que interpretan las leyes a su gusto y medida.

  3. No se puede comparar a los Ponchos Rojos con la Union Juvenil Cruceñista porque los primeros fueron objeto de muchas injusticias. En cambio, los de la UJC son hijitos de papá que saben como reventar el puchichi y jugar con la democracia sin ser jamás censurados, mucho menos cuestionados. Por eso es iportante la apreciación de este post que condena la violencia venga de donde venga. No le vyayan a coratr el cogote al autor, por atreverse a decir lo que en Santa Cruz es imposible de hacer, a riesgo de que pierdas tu trabajo o te rompan la madre en la calle. Felciidades por los huevos.

  4. No se puede justificar la violencia, menos aún con tono paternalista. Objeto de muchas injusticias hemos sido alguna vez todos y todas por diferentes razones, lo cual no nos da derecho de cometer actos de violencia en contra de nadie. No hay «licencia para matar» porque de ser así ya no quedaría nadie en el mundo…Al menos no «enterito».
    Me parece, además, que hay que tener mucho cuidado con las «protecciones» que lo único que logran es impunidad. Implica también toda una visión asistencialista que ha traído mucho desequilibrio en el país y ha servido de cortina de humo que impidió, en su momento, llegar a la raíz del problema para encontra la solución.
    En mi criterio, el asalto al hogar de la alcadesa en Sucre es un acto que debe ser condenado no importa si los autores sufrieron hambre o frío. Igual, es un atropello de magnitud. Ojo!
    La respuesta también tiene que ver con un acto solidario que no debe estar del brazo, al menos no únicamente, con el «algún día te puede pasar». Porque no es el susto el que debe movernos a condenar, sino más bien, un espíritu verdaderamente democrático capaz de expresarse aunque nunca te pase lo mismo.
    Por otro lado, no es bueno generalizar porque en Santa Cruz no todos son oligarcas, violentos o come collas. Habrá de todo. Hay quienes censuran la violencia, venga de donde venga.
    Este post es una muestra de ello y tiene que ver también con el apego a los deseos de paz de hombres y mujeres, lo cual es sumamente alentador.
    Ojalá nunca una paz light o barata, sino más bien, dinámica y justa aunque el costo signifique una lucha cotidiana, también personal, en todos los ámbitos y espacios de la vidurria.
    Salud’s.

  5. Hoy estuve escuchando Panamericana, donde los Ponchos Rojos desmintieron su participación en el hecho, ya que se dice que los agresores eran de la Provincia Pacajes y los P.R. son de la provincia Omasuyos. Hayan sido los ponchos rojos, verdes o azules, estoy de acuerdo con que la violencia genera más violencia, pero por otra parte hay que tener cuidado en satanizar a ciertos grupos de la población. Con esto no deslindo de responsabilidades a nadie. Solo espero que los hechos sean investigados con objetividad y se llegue a la verdad, si es que ese procedimiento no es una utopía.

    Un saludo, Rubens.

  6. Estimado Rubens. Me adhiero a los principios que planteas en tu post. No estoy seguro que dicha cobarde violencia contra la casa de la alcaldesa sea obra de los Ponchos Rojos. ¿O está comprobado? Si es así, que vayan presos. De lo contrario, que se descubra/sancione a los verdaderos culpables.
    Un abrazo desde la FadoCracia

Deja un comentario