¿Qué ocurriría si algún día o alguna noche, un demonio llegara a ti, en lo más solitario de tu soledad, y te dijera: “deberás vivir la vida, tal como la vives, una e innumerables veces más; y no habrá nada nuevo en ella, sino que tendrás que volver a sentir cada dolor y cada gozo, cada pensamiento y cada suspiro, todo lo indescriptiblemente pequeño y grande de tu vida, todo, en la misma sucesión y secuencia, incluso esta araña, esta luz de luna entre los árboles, aún este momento y a mí mismo. El eterno reloj de arena de la existencia se da vuelta una y otra vez y tú con él, ¡oh, mota de polvo!” ¿No te arrojarías acaso al suelo y rechinarías los dientes y maldecirías al demonio que así te habló? ¿O experimentarías una tremenda sensación que te llevara a responderle: “eres un Dios y nunca oí cosa más divinal que ésa”? Si esta idea se apoderara de ti, te cambiaría, o, quizá, te aplastaría.

Zaratustra

Una respuesta

  1. Y qué ocurriría si algún día o alguna noche, un ángel llegara a ti, en lo más duro de tu soledad l y te dijera «deberás vivir la vida, ya no como la vives, una e innumerables veces más, y cada día habrá algo nuevo en ella, en cada nuevo dolor, y en cada nuevo gozo, cada pensamiento, y cada suspiro, todo lo maravuillosamente pequeño y grande de tu vida, ya no en la misma sucesión ni en la misma secuencia, incluso sin esta tarántula, ni esta luz de estrellas entre los árboles, aun sin este momento ni a mi mismo. El eterno reloj de arena de la existencia se da vuelta una y otra vez y tú con él, oh mota de polvo, maravillosa y única! No te arrojarías acaso el suelo y rechinando los dientes rechazarías el desafío porque así es más cómodo y más placentero.. O experimentarías una maravillosa sensación que te llevara a responderle: «Acercame a tu Dios y dile que le agradezco cada una de las oportunidades que me ofrece para ser, para aprender, para creer y para crecer, porque nunca oi cosa más divina que esa, ni nadie jamás me ofreció AMOR más grande. Si esta idea se apoderara de ti, te cambiaría, o quizás, te encumbraría.

    Sara Irusta

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