Estocolmo es una ciudad pequeña que se recomienda conocer a pie, siempre y cuando el clima lo permita. La frialdad de la temperatura se compensa con la calidez, hospitalidad y buen trato de su gente, algo que francamente me sorprendió. Por algún motivo tenía el estereotipo de que su gente sería fría y poco amigable, prejuicio que varias sonrisas se encargaron de corregir.

Un día completo de paseo me permitió cruzar la ciudad casi completa. El recorrido obligado al Museo Vassett, al Palacio Real, al Puerto Vikingo, y por supuesto comer en un restaurante típico las “meat balls” Suecas, con suficiente dosis de puré y unas pequeñas semillas dulces que nunca pude pronunciar su nombre.  A esto se añaden las largas charlas para “ponernos al día” con el hermano y compañero de infancia Eduardo Saucedo, practica que la rutina cotidiana impide con frecuencia.

Con Pacheco en Estocolmo

De Estocolmo viajamos en tren a Sundsvall, ciudad industrial ubicada al este de Suecia y parada obligada para seguir camino hacia la isla de Sandö, sede de la Folke Bernadotte Academy. En esta academia recibiremos capacitación intensiva durante una semana sobre el rol de los actores económicos en países en conflictos, donde lamentablemente Bolivia es estudio de caso.

Por el momento comparto algunas fotografías que para aquellos que no estamos acostumbrados a la nieve es un autentico placer, frío, pero placer al fin. En este momento el río que le da a Sandö la categoría de isla se encuentra completamente congelado.

   

Sandö 2 En Sandö

Sandö

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