La ruta del día: Potosí – Oruro. Nuestra intención era llegar hasta el Santuario de Quillacas, pero lamentablemente salimos demasiado tarde y nos quedamos en el Municipio de Challapata para nuestra reunión con la Mancomunidad Azanake.

Almorzamos en un lugar donde nos atendieron con tanta amabilidad que compensaba cualquier deficiencia en la comida. Visitamos el Municipio de Huari, donde la torpeza de dos guardias de seguridad de la Cervecería Paceña contrastaba con la belleza del Lago Poopo que se veía desde lejos. No dejábamos de ser extraños en nuestro propio país.

Lo mágico del día fue el Lago Poopo, donde la sal se confunde con el agua:

Canoas en la Sal del Poopo

Imposible no sonreír:

Ronaldo y yo en Lago Poopo

Que difícil es no enamorarse de Bolivia, a pesar de todo.

4 respuestas

  1. Querido, este fin de año haré un recorrido por gran parte de Bolivia. Espero enamorarme igual que vos. Tus fotos están muy buenas, espero que me pases alguna. Saludos y abrazos.

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