Percepciones del Paraguay

Luego de unos días en la “Ciudad Madre de Ciudades”, como bien la describe el del Ágora, comparto algunas percepciones del Paraguay:

  1. Tiene una capacidad energética impresionante con la represa hidroeléctrica más grande del mundo, Itaipú, y las hidroeléctricas de menor envergadura, pero con una importantísima capacidad de producción: Yaciretá y Acaray. El sistema nacional transformó al Paraguay en el país con mayor producción hidroenergética per capita, llegando a tener el denominativo de la “Kuwait de América”. A pesar de su potencial energético y la venta masiva de energía a sus vecinos Brasil y Argentina, los cortes de energía eléctrica son aún frecuentes en Asunción y el resto del país.
  2. Políticamente tuve la percepción de un país dividido en dos grandes grupos, los colorados (pertenecientes al Partido Colorado) y el intento actual de los diferentes grupos y partidos políticos de oposición que intentan formar una “concertación” alrededor de la figura del ex obispo Lugo como candidato presidencial de las próximas elecciones (2008). La intención es clara: intentar terminar con la hegemonía del Partido Colorado que detenta el poder por más de 60 años. En ambos bandos se puede percibir una fragmentación interna muy grande.
  3. En el Partido Colorado el factor de unificación más notorio parece ser el incentivo que genera el lograr mantener el poder. Para ello deben reformular la Constitución vigente de tal manera que permita la reelección presidencial del candidato colorado con mejor perfil: el Presidente Nicanor Duarte. Se comienzan a escuchar frases que asustan dado el reciente pasado dictatorial que ha vivido el país, como las del Diputado Colorado Colmán que afirma “reelección o revolución”, y la respuesta del Presidente Duarte a sus seguidores: “No se preocupen por lo que va a suceder en Paraguay, no pasará nada malo y, si sucede algo, será para bien del país para que estemos mejor”.
  4. A la vez el partido de gobierno intenta evitar la candidatura de su principal opositor citando, paradójicamente, la misma constitución política que señala como “inhábiles para ser candidatos a presidente de la República o vicepresidente, los ministros de cualquier religión o culto”. Parecería que el Partido Colorado tiene la facultad de rechazar la renuncia de los miembros de la Iglesia Católica.
  5. Por la familiaridad con Bolivia me impactaron algunas frases del Presidente Duarte: “Empresarios… atacan a Nicanor… porque hay un grupo de oligarcas en el Paraguay que siempre manipuló a su antojo al pueblo paraguayo y al pueblo campesino, utilizando su dinero y su influencia… para fundirme a mí, porque yo soy del pueblo”.
  6. Más allá de quien lo dijo, lo cierto es que la concentración de la riqueza en la Capital se verifica a simple vista. Vehículos últimos modelos de marcas y precios exorbitantes, mansiones gigantes y portentosas, entre otros lujos del primer mundo incomprensibles para una ciudad con calles aún de piedras y sin alcantarillado.
  7. Entre los temas de preocupación ciudadana destaca el dengue que me tocó sentir en piel propia. Los “enjambres” de mosquitos acechan sin discriminación de nacionalidad, mientras el Gobierno y la ciudadanía combaten la epidemia con todos los medios posibles, que van desde la fumigación moderna, hasta el quemado de la bosta de animales que produce el humo que sirve para ahuyentar al insecto, que por su tamaño, podríamos clasificarlo como “vertebrado”. Es recurrente también la sensación de inseguridad ciudadana por los secuestros de diferentes tipos que se han generalizado en la Capital.
  8. Ocupa también la atención pública la posibilidad de una revisión de la condena del Gral. Oviedo, encontrado culpable por el intento de golpe de estado al ex presidente constitucional Wasmosy. De ser declarado como inocente, esto lo habilitaría para entrar en la carrera presidencial, fragmentando a la oposición y fortaleciendo las posibilidades del Partido Colorado de mantener el poder.
  9. Es evidente las marcas que 35 años de gobierno de facto del Gral. Stroessner han dejado en el país. Se percibe una ciudadanía con temor a manifestarse públicamente en contra del poder político, una centralización del poder impresionante en el ejecutivo (la dictadura tenía poder absoluto de todos los poderes del estado), la hegemonía del Partido Colorado que ha sabido permanecer en el poder acomodándose (o tal ves sometiéndose sea la palabra adecuada) a la dictadura como brazo político del dictador y salir luego triunfante en todas las elecciones presidenciales con el retorno a la democracia. La percepción de corrupción es generalizada y el sistema clientelar es otra de las características comentadas como aún vigentes de la herencia dictatorial.
  10. No puedo dejar de mencionar la herida más grande que seguramente dejó en muchas familias el régimen: la violación a los derechos humanos. Mi homenaje a Guillermina Kannonikoff, mujer Paraguaya que sufrió en carne propia la política de terror que azotó Latinoamérica durante demasiados años. Tu compromiso con la democracia ya está en la historia Guillermina (ver el libro del periodista Bernardo Neri, “El Último Supremo”, pag. 181).
  11. Sorprende la capacidad de esta patria forjadora de emprendedores y adelantados, historia que data desde la época colonial. Hombres y mujeres que han sufrido (y considero que a la vez desaprovechado) su condición de bisagra de las dos potencias sudamericanas rivales (Argentina y Brasil), guerras de ambición económica que han diezmado en dos oportunidades casi la totalidad de su capacidad productiva y humana (la Guerra del Chaco y de la Triple Alianza), y sufrido el sometimiento de sus libertades individuales durante unos de los regimenes del terror más duros de Sudamérica.
  12. A pesar de las razones históricas, la alegría y amabilidad de su gente, su sonrisa, es el segundo recuerdo más grato que me llevo de mi paso por el país que divide el Río Paraguay. Las memorias que ocupan el primer lugar, son de índole personales…pero eso ya es otra historia.

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